La prohibición
de la venta de vehículos
de combustión puesta
en duda
Cuando parecía que se había alcanzado un compromiso tras meses de duras negociaciones entre los distintos países de la UE y el Parlamento Europeo, unos días antes de la votación final, el Ministerio de Transportes alemán se pronunció sobre la ley. Entre otras cosas, se trata de permitir la matriculación de vehículos nuevos de combustión a base de combustibles sintéticos a partir de 2035
La Comisión Europea ha elaborado un nuevo plan, basado en las objeciones planteadas por Alemania. Se basa en que seguirá siendo posible adquirir un coche nuevo con motor de combustión interna después de 2035. Aun así, existe una condición importante. Ese coche únicamente podría funcionar con combustibles neutros para el medio ambiente. Se trata, por ejemplo, del biogás y el combustible derivado de residuos. Los nuevos vehículos de combustión tendrían que diseñarse de forma que no pudieran funcionar con gasolina o gasóleo.
La voz de Alemania no es la única que expresa su preocupación por la nueva ley. Organizaciones polacas, como Transport i Logistyka, también advierten de varios riesgos de la prohibición. El mayor de ellos es el empeoramiento de la competitividad de las empresas polacas frente a las de la Europa Occidental más rica. Una prohibición total de la venta de automóviles supondría que los empresarios estuvieran obligados a realizar grandes inversiones, inversiones que muchas pequeñas y medianas empresas no podrían afrontar.