La norma Euro 7
bajo el ojo
del huracán
Según la Asociación de Constructores Europeos de Automóviles (ACEA), la introducción de la nueva norma de emisiones Euro 7 aportará una serie de beneficios medioambientales marginales. Por el contrario, provocará que los fabricantes de automóviles retrasen el desarrollo de vehículos eléctricos y de emisiones cero.
La norma Euro 7 lleva siendo criticada mucho tiempo por la ACEA. A partir de los datos que han publicado se desprende que, en el caso de las emisiones de óxidos de nitrógeno sólo serán un 2% inferiores en los camiones que las de la Euro 6. En los turismos, la diferencia será de un escaso 4%. En cuanto a los autobuses, según la ACEA no habrá diferencias entre la norma Euro 6 y la Euro 7.
Por otra parte, la asociación señala el impacto negativo que supone en el avance hacia las cero emisiones. Para cumplir las nuevas normas, los fabricantes de vehículos tendrán que centrarse en desarrollar soluciones para los vehículos de combustión. Para ello tendrán que destinar recursos e inversiones. Esto, a su vez, hará que las tareas de electrificación de los vehículos se estanquen o se ralentice. Sobre todo, porque no habrá demasiado tiempo para cumplir la norma Euro 7.
Se estima que la nueva normativa no estará lista hasta mediados de 2024, como muy pronto, mientras que su entrada en vigor se ha propuesto para el año 2027 en el caso de los camiones. En efecto, esto obliga a un elevado ritmo de trabajo que, sin duda, también afectará al aspecto de los costes.